Ha sido una semana tan intensa que ni siquiera me sale resumirlo a una entrada de blog. Es... imposible, y eso que lo he intentado y odio la palabra imposible. Pero es así. Demasiadas cosas. Demasiados pensamientos. Demasiado de todo y muy poco tiempo para no hacer nada o simplemente tirarme en la cama con un té caliente entre las manos.
Ojalá se esfume. TODO. Y me deje en paz.
Pero... empieza el frío. Lo noto porque duermo con manta y me pongo calcetines y pantalón largo. Es agradable volver a sentir el viento de mi tierra.
lunes, 10 de octubre de 2011
#158
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Etiquetas: Barón rojo, invierno, nocturnos, ser humano, sin sentido
martes, 30 de noviembre de 2010
#34
Cada vez que escucho a Michael Bublé no puedo evitar relacionarlo con la Navidad...)
A pesar de que me joda que la Navidad (comercialmente hablando) empiece tan pronto (hoy mientras bajaba al centro he visto colocar ya las luces de la calle Vitoria y las de Gamonal llevan un par de días puestas ya), me siguen gustando estas fechas. Tanto la Navidad como el periodo anterior, Diciembre entero, en el que empiezas a preparar la comida de Navidad, la cena de Nochebuena, si saldrás o no en Nochevieja con tus amigos... Y no puedo evitar recordar las Navidades pasadas...
Recuerdo los preparativos corriendo de la cena de Nochebuena porque mi madre trabajaba de tarde. Recuerdo partir el turrón para ponerlo con los mantecados y demás en la bandeja del salón (lo bueno de encargarse de los dulces es que siempre caen las migas y alguna peladilla en el proceso...). Las risas, las tonterías, mi primo pequeño en Año nuevo diciéndonos que iba a tener una hermanita, Nochevieja con los amigos, la nieve...
Recuerdo sólo las cosas buenas, aunque sé que hubo también cosas malas. Pero ahora mismo, eso no me importa...
Publicado por Vainilla en 13:45 0 comentarios
Etiquetas: invierno, Navidad, para el recuerdo
viernes, 12 de noviembre de 2010
#22
Ayer, cuando volvía por la tarde, la plaza Santiago olía a churros. Hace tiempo que el Espolón huele a castañas, que el café a mediodía me alivia y que me tengo que poner leggins debajo de mis vaqueros de rodillas rotas. Sopla el viento, silva entre los árboles y tira las hojas al suelo.
Cómo se nota la llegada del invierno.
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Etiquetas: invierno, nacidos de una sonrisa, The Alan Parsons Proyect, tiempo
